POR UN NUEVO ESTADO QUE INTEGRE EL PAIS
Javier Barreda
Aún no resolvemos el desencuentro entre el Estado y la sociedad. Pero no solamente entre estos dos ámbitos; sino que a la distancia de estos dos se suma las distancias entre los mercados.
Un Estado heterogéneo (con gerencialismo y tradición patrimonial conviviendo); una sociedad pobre, moderna y postmoderna simultáneamente; y diversos mercados (desde los más competitivos, los emergentes locales y los sumamente precarios).
¿Cómo articular estas dimensiones y sus diversas subdimensiones bajo una coherencia competitiva? Desde un nuevo Estado que integre.
Alan García ha reafirmado que es necesario integrar el sur y el norte, integrar internamente el Perú pero a la vez convocar a un gran esfuerzo nacional por ser competitivos internacionalmente.
Para ello es urgente reconstruir y reorientar la relación de todas estas partes, en un Perú donde a pesar de ser colindantes no se comunican virtuosamente, sino en medio de conflictos que son necesarios procesar.
Después de la erótica del mercado que embargó a nuestras tecnocracias nativas y a los principales generadores de opinión, es fundamental que comencemos a reconstruir un Estado social. Ello significa:
1. Pensar en serio en el nuevo rol del Estado. Precisando los ámbitos del mismo, pero además precisando los espacios donde el mercado funcionará, estableciendo además los mecanismos de compensación donde la inversión nacional o extranjera genere costos sociales.
2. Establecer la autoridad política que lidere la propia reforma, la modernización y la descentralización del Estado. Actualmente el Consejo Nacional de Descentralización tiene una estrategia de capacitación y transferencias sin coordinación alguna con los programas de reforma estatal que se llevan a cabo desde la PCM.
3. Los programas sociales y de emergencia deben ser parte de esta reforma. Hay que fortalecer los espacios de coordinación de los programas sociales y de toda la política social en general.
Establecer estrategias claras de coordinación. De acuerdo al propio Javier Abugatás, secretario técnico del CIAS, no se interiorizan en los responsables de los diversos sectores sociales los lineamientos de política emitidos por el propio gobierno.
4. Es urgente la constitución de nuevos gerentes y operadores públicos, con niveles de conocimiento de las realidades pero con sensibilidad social y visión amplia que les permita flexibilidad para alcanzar los objetivos de cohesión y equidad social.
Es responsabilidad del nuevo gobierno la implementación de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), con una organización descentralizada y con redes privadas y públicas de capacitación permanente de recursos humanos.
El documento Marco Macroeconómico Multianual 2007-2009 (MEF, mayo de 2006) reconoce que, a pesar del crecimiento de la economía, existe el “riesgo de fraccionamiento de la sociedad, que puede incrementar la exclusión y debilitar la democracia”. ¿Una bomba de tiempo emitida por el propio gobierno?
No, simplemente es la constatación de la necesidad de un Estado que impulse con eficiencia un pacto social entre los actores integrados y no integrados del país. Por ello la urgencia de un nuevo Estado.
Diario La Primera, 08 de Julio del 2006