Un diálogo con Felipe González
Javier Barreda
En el marco del Seminario sobre el presente y futuro de América Latina (Madrid, 12 al 17 de junio de 2006), organizado por la Fundación Jaime Vera y el PSOE, fuimos parte de un diálogo con uno de los políticos más interesantes de Europa.
Felipe González (quien gobernó España desde 1982 a 1996) mantuvo un interesante intercambio con representantes de más de 16 partidos de América Latina.
A continuación la síntesis de algunas de las expresiones más resaltantes del líder del socialismo español y líder del proyecto Progreso Global, que tuvo la intención de sintonizar los principios y estrategias de los partidos socialdemócratas con las demandas de la globalización:
Reformista y pragmático. “Me declaro pragmático; soy un reformista. No creo en la ruptura revolucionaria; la única revolución en la que creo es la revolución de las comunicaciones. Que ha facilitado la comunicación entre los ciudadanos para hacerlos más ciudadanos”.
La juventud. “¿Por qué es importante dialogar con los jóvenes? Porque aprenden rápido y nos ayudan a una mejor percepción de lo nuevo. Percibir lo nuevo es sustancial para saber lo que se puede o no se puede cambiar”.
Gobernar la diversidad. “La política es actuar en la pluralidad, diversidad y contradicción. Hay que saber gobernar sobre la contradicción y la diferencia de los intereses, gobernar el espacio público donde uno vive, en democracia y no con las botas”.
La izquierda democrática. “La izquierda se casa con los instrumentos y no es leal con los objetivos. La izquierda moderna debe ser leal con los objetivos y ser lo más flexible con los instrumentos. Reconstruir la izquierda democrática en América Latina es posible sobre el debate de ideas, no sobre el debate de ideologías. Superemos el debate ideológico no verdadero”.
La utopía y lo posible. “¿Otro mundo es posible? Pero si no es posible, hagamos posible el mundo en el que estamos viviendo”.
Sobre Alan García. “Alan García tiene un gran desafío. El voto prestado no es un obstáculo, es bueno, porque ayuda a ir más allá del partido. Permite actuar con una vocación de mayoría y esta vocación de mayoría se construye en base a proyectos creíbles y posibles”.
Uno podría discrepar o coincidir con lo expresado por Felipe González o se le podría achacar una perspectiva europea en su mirada de América Latina, pero sus reflexiones permiten pensar sobre el sentido, los principios y la madurez de la acción de la izquierda democrática en países tan desiguales de una región con tantas fracturas por superar.
La Primera, 24 de Junio del 2006